Los crímenes de la ETA y su castigo
Cronología criminal de la ETA
ASESINADOS POR LA ETA DESDE 1960
Asesinatos no reivindicados por la ETA, además del de Begoña Urroz Ibarrola

La ETA asesina en Tolosa en 1981 a tres agentes comerciales a los que confunde con agentes de la Policía

http://blogs.libertaddigital.com/in-memoriam/eta-asesina-a-un-coronel-mutilado-a-dos-comerciales-vizcainos-y-a-un-marinero-9866/

El mismo día que fallecía el coronel Luis de la Parra, el 24 de junio de 1981 la banda terrorista ETA cometía uno de sus errores reconocidos, que le llevó a asesinar en Tolosa a tres agentes comerciales, a los que confundió con agentes de la Policía. Como consecuencia del atentado fallecieron en el acto Ignacio Ibarguchi Erostarbe y Juan Manuel Martínez Castaños. Un hermano de este último, Pedro Conrado Martínez Castaños, sobrevivió nueve meses al atentado, falleciendo finalmente el 28 de marzo de 1982.

Los tres jóvenes eran vizcaínos y trabajaban como vendedores a domicilio de libros, discos y material para el aprendizaje del euskera. Cuando pasaban por Tolosa, solían comer en el restaurante Beti Alai. El 24 de junio de 1981, en torno a las 16:30 horas, fueron acribillados por miembros del grupo Goierri de ETA cuando se disponían a entrar en su coche tras comer en el citado restaurante. Testigos presenciales confirmaron que los autores del atentado gritaron "¡Gora ETA militarra!" en el momento de disparar.

El vehículo quedó acribillado, especialmente en la parte derecha de la carrocería, y también podían observarse impactos en el cristal trasero. En el lugar del atentado, la Policía recogió quince casquillos de bala, de calibre 9 milímetros parabellum, marca Geco y SF, y una bala sin disparar. Los asesinos abandonaron el escenario del atentado a pie, confundiéndose con los viandantes, dándose posteriormente a la fuga en un coche por la autovía San Sebastián-Tolosa.

La noticia del atentado causó gran impresión en Tolosa, que estaba celebrando las fiestas de San Juan, conmoción que aumentó a medida que fue conociéndose la identidad de las víctimas. Con su habitual cobardía, la banda terrorista no quiso reconocer su error de matar a tres jóvenes vascos, uno del PNV y otro comunista. No sólo negó la autoría del atentado, sino que en un comunicado afirmaban, con enorme desfachatez, que los autores del mismo eran "mercenarios pagados". Santiago Brouard, por entonces presidente de HASI y miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, señaló que el ametrallamiento de los tres jóvenes era "una maniobra destinada a desprestigiar a ETA y, de paso, a la izquierda radical que apoya la alternativa KAS"

Sin embargo, las investigaciones posteriores determinaron que la banda terrorista fue la autora del atentado, aunque por el mismo sólo fue condenado como cómplice, en 1986, el policía municipal de Tolosa Juan Antonio Rezola San Vicente, que albergó a los terroristas conociendo sus intenciones. Según una nota difundida por el Ministerio del Interior, en el atentado participó presuntamente Pedro María Leguina Aurre, alias Txiki, Xepa y Kepatxu. Detenido en Francia en 1999, Leguina Aurre fue extraditado a España en diciembre de 2001. Está acusado de participar en más de 20 asesinatos entre los años 70 y 80.

Ignacio Ibarguchi Erostarbe, de 26 años, había nacido en la localidad vizcaína de Miravalles en una familia nacionalista. Su padre era un renombrado txistulari y militó en el PNV desde muy joven. Ignacio jugó un papel muy activo en la organización de la rama juvenil EGI y en la puesta en marcha del batzoki de su pueblo. Aunque seguía afiliado al partido, se había alejado de la actividad política a raíz del conflicto entre las tendencias oficial y "sabiniana", corriente con la que se identificaba la víctima. Tenía previsto casarse el 7 de septiembre con una chica de Amorebieta. El PNV hizo ondear la ikurriña a media asta en todas sus sedes en señal de duelo por el asesinato de su militante.

Juan Manuel Martínez Castaños era natural de Durango y tenía también 26 años. Estudió Ciencias Económicas en Bilbao pero, al no encontrar trabajo en su especialidad, se incorporó a la venta de libros, casetes y métodos para el estudio del euskera. Estaba casado y tenía dos hijos.

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PEDRO CONRADO MARTÍNEZ CASTAÑOS

http://blogs.libertaddigital.com/in-memoriam/tres-comerciales-confundidos-con-policias-y-el-asesinato-de-un-municipal-9343/

El 28 de marzo de 1982 fallece PEDRO CONRADO MARTÍNEZ CASTAÑOS a causa de las heridas sufridas en el atentado del 24 de junio de 1981 en Tolosa, en el que ETA asesinó también a Juan Manuel Martínez Castaños (hermano de Pedro) y a Ignacio Ibarguchi Erostarbe, que murieron en el acto.

La banda terrorista confundió a los tres jóvenes, agentes comerciales, con policías de paisano. Ibarguchi era militante del PNV y Pedro Conrado del PCE-EPK. Igual que ocurrió en 1973 con el secuestro y tortura hasta la muerte de tres inmigrantes gallegos en San Juan de Luz (Francia), ETA no quiso reconocer el error de matar a tres jóvenes vascos, uno del PNV y otro comunista, por lo que decidió negar la autoría.

Los tres jóvenes eran vizcaínos y trabajaban como vendedores a domicilio de libros, discos y material para el aprendizaje del euskera. Cuando pasaban por Tolosa, solían comer en el restaurante Beti Alai.

El 24 de junio de 1981, en torno a las 16:30 horas, y tras comer en el citado restaurante, los tres vendedores se disponían a entrar en su coche cuando miembros del grupo Goierri de ETA, armados con metralletas, los acribillaron a tiros. Ignacio y Juan Manuel murieron en el acto, mientras que Pedro quedó gravemente herido. Fue trasladado al Hospital de Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián y falleció nueve meses después, el 28 de marzo de 1982.

Al ver que habían cometido un error, ETA no quiso reconocer la autoría del atentado, actuando con su habitual cobardía en estos casos y difundió un comunicado el 26 de junio en el que negó la evidencia. En el mismo la banda terrorista afirmaba no tener "nada que ver en el asesinato" de los tres jóvenes y, con enorme desfachatez, atribuyó la autoría a "mercenarios pagados". Incluso Santiago Brouard, por entonces presidente de HASI y miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, señaló que el asesinato de Ignacio, Juan Manuel y Pedro era "una maniobra destinada a desprestigiar a ETA y, de paso, a la izquierda radical que apoya la alternativa KAS".

Las investigaciones posteriores determinaron que la banda terrorista fue la autora del atentado. Por el mismo sólo ha sido condenado en 1986, como cómplice, el policía municipal de Tolosa Juan Antonio Rezola San Vicente, por albergar a los terroristas conociendo sus intenciones. Rezola San Vicente fue detenido en noviembre de 1984 como colaborador del grupo Goierri Costa de ETA que dirigía José Antonio López Ruiz, alias Kubati. Se da la circunstancia de que, cuando obtuvo el tercer grado en 1990, habiendo cumplido sólo 6 años en prisión, Rezola fue nuevamente contratado, esta vez como peón, por el Ayuntamiento de Tolosa, entonces en manos de Eusko Alkartasuna. Algunas informaciones también atribuyen a Juan Antonio Rezola el haber pasado la información, errónea de nuevo, que acabó con la vida de Patricia Llanillo Borbolla, mujer de un detective privado de Tolosa, el 12 de febrero de 1983.

Pedro Conrado Martínez Castaños, de 31 años, estaba casado y tenía un hijo de 6 años. Militaba en el Partido Comunista de Euskadi desde cinco años antes de su muerte. El PCE-EPK anunció, en una decisión sin precedentes, que sus abogados se personarían en el sumario sobre el atentado para ejercer la acción popular contra sus autores.