La Iglesia navarra destinó en 2012 unos 10 millones a ayudas a los más necesitados y cerró con un déficit de 673.000 euros
DN EUROPA PRESS. PAMPLONA 14/11/2013La Diócesis achaca el descenso a la crisis económica, que "afecta gravemente a la ayuda de las familias a las parroquias"
Sin embargo, las aportaciones realizadas en 2012 en favor de situaciones extraordinarias han crecido un 13 por ciento
Las aportaciones realizadas
por los fieles a la Iglesia navarra en colectas
ordinarias y cuotas durante 2012, un total de 10.896.541,73 euros,
han bajado un 9 por ciento respecto al año anterior, una caída
que la Diócesis achaca a la crisis económica,
que "afecta gravemente a la ayuda de las familias a las
parroquias, algo que ya se venía dando en los últimos años y
que continúa".
Sin embargo, las aportaciones realizadas en 2012 en favor de situaciones
extraordinarias han crecido un 13 por ciento, con unos
10 millones de euros en ayudas a los necesitados, tanto en
Navarra como fuera de España. En este tema, "la
sensibilidad del pueblo cristiano está muy a flor de piel".
Así lo destacó este jueves en rueda de prensa el vicario
episcopal de Economía de la diócesis navarra, Francisco
Javier Aizpún, quien compareció junto al arzobispo de
Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez, y
el adjunto a Vicaría General, Félix García de Eulate.
En cuanto a la reducción de aportaciones de los fieles, Aizpún
destacó que "aunque pueda parecer que estamos saliendo de
la crisis, eso las familias no lo notan todavía". "Hay
mucho paro, pocos ingresos y precios altos. La prolongación de
la crisis ha producido una disminución en la aportación
ordinaria por las dificultades de las familias para salir
adelante en el día a día", aseguró.
Estas aportaciones ordinarias de los fieles suponen en torno al
70 por ciento de los ingresos de la Iglesia navarra,
mientras que el otro 30 por ciento se recibe a través de los
impuestos que pagan los católicos y otras personas a través de
la declaración de la renta.
La Diócesis cerró 2012 con un déficit de 673.000 euros,
cifra que supone un descenso del 7,34 por ciento respecto a 2011.
Aizpún ha opinado que es un déficit que "hay que atajar",
pero añadió que "la situación de necesidad de tanta gente
en las parroquias hace que por el momento sea inevitable, hasta
que no mejore la situación".
"Casi el 80 por ciento de nuestros gastos, que son la
atención a los necesitados, la atención pastoral y el
mantenimiento del patrimonio, son imposibles de disminuir",
ha precisado Aizpún, que abogó por "hacer un esfuerzo
mayor de contención del gasto en el presupuesto sin desatender
las crecientes necesidades sociales".
Los ingresos de la iglesia durante el pasado año alcanzaron los 21.015.485,68
euros, mientras que los gastos supusieron 21.689.075,73
euros. De los ingresos, la mayor partida es la de las
aportaciones de los fieles (10,8 millones); seguida de las que
vienen de declaraciones de la renta (4,6 millones); subvenciones
y pensiones (2,7 millones); rentas patrimonio inmobiliario y
plusvalías (1,5 millones); ingresos por servicios (716.329 euros);
rentas de patrimonio inmobiliario (401.153 euros); e ingresos
excepcionales (22.980 euros).
De los gastos, el personal se lleva la mayor
parte, con 7,8 millones; las obras para el mantenimiento del
patrimonio, 5,9 millones; comunicación de bienes, 3,3 millones;
gastos financieros, 2,1 millones; compras, 955.061 euros;
amortizaciones, 612.110 euros; otros gastos, 455.572 euros;
provisiones, 261.825 euros; y tributos, 56.799 euros. Al margen
de esta contabilidad, la Iglesia destinó unos 10 millones a
ayudas a los más necesitados, a través de Cáritas o el Domund.
DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA
Por su parte, el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez,
informó de que el próximo domingo, 17 de noviembre, se
celebrará el Día de la Iglesia Diocesana con
el lema 'La iglesia con todos al servicio de todos'. En esta
jornada el obispo de Tudela incidirá en la
necesidad de "fomentar la solidaridad entre todos".
Así, abogó por "concienciar a todo el pueblo cristiano y a
aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que quieran
colaborar con la experiencia de fe y con la solidaridad".
Con motivo de este día, se ha decidido entregar la Medalla de la
Iglesia Diocesana a Luis Gallego Ropero, en
reconocimiento a "su decisiva intervención" en la
consecución del convenio de colaboración firmado en 1993 entre
el Arzobispado de Pamplona y la UPNA por el que se creó el
servicio religioso en este centro universitario.