Libertad Digital. Miércoles, 1.08.2007
Uno de los teléfonos a los que llamaba el etarra Jon Iurrebaso como salvoconducto para moverse por Francia y España recibió también llamadas del portavoz socialista Rodolfo Ares. La Razón aporta este dato relevante de la investigación sobre los números incautados al terrorista cuando fue detenido junto a Kepa Suárez en Périgueux el pasado 29 de marzo de 2007. El Gobierno llegó a interesarse por su liberación, a pocas semanas de las Elecciones autonómicas y locales del 27.05.2007. Las pesquisas independientes chocan con el intento del Gobierno de echar tierra sobre esta nueva evidencia de sus cesiones a ETA, como ya hiciera con el llamado chivatazo policial, del que no se conocen los responsables, después de más de un año de investigación.
El portavoz de la Comisión Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, llamó a uno de los números de teléfono móvil con los que también contactaba el etarra Jon Iurrebaso cuando estaba en apuros.
El diario La Razón revela este miércoles, citando "fuentes conocedoras de la investigación", que hay llamadas del dirigente socialista registradas en el historial de uno de los números de teléfono esgrimidos por Iurrebaso como salvoconducto, al ser detenido el pasado 29 de marzo de 2007 en Francia, junto al también terrorista Kepa Suárez.
En Francia, donde están detenidos, la investigación la dirige la juez Laurence Le Vert. Mientras en esa jurisdicción, las pesquisas se han llevado con transparencia y se conoce que dos de los números de teléfono a los que llamaba Iurrebaso pertenecen a teléfonos móviles del alto mando de la Policía gala Christian Lambert, en España, el Gobierno se ha empeñado, una vez más, en una política de opacidad que no ha impedido que investigaciones periodísticas independientes, fundamentalmente de La Razón, hayan averiguado ya algunos datos relevantes de este caso: que uno de los números de teléfono de la agenda de Iurrebaso pertenece al móvil de un dirigente socialista y, ahora, en aparente coherencia con esa revelación, que ese dirigente recibió también llamadas de su compañero Rodolfo Ares.
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Libertad Digital. Miércoles, 1.07.2007
El Gobierno de Rodríguez Zapatero recurrió en marzo a una línea telefónica caliente con el Ministerio francés del Interior para que liberase a dos etarras detenidos el 29 de ese mes y que iban a entrevistarse un día después con enviados del presidente español, en Suiza. Según publica este lunes El País, Jon Iurrebaso y Kepa Suárez declararon que ellos también tenían línea directa con "altos cargos" del Ministerio del Interior español, para lo que aportaron como prueba dos números de teléfono que están siendo investigados ahora por el juez Juan del Olmo. Sólo tres meses antes, ETA había matado a Diego Estacio y Carlos Alonso Palate en el atentado contra la T-4.
El diario gubernamental El País deja malparada este lunes una de las diversas versiones que el Gobierno ha dado sobre la ruptura de la negociación con ETA.
Según el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el llamado "proceso de paz" se rompió el pasado 30 de diciembre, con el atentado de ETA contra la terminal T-4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas. Sin embargo, El País confirma lo que ETA por medio de Gara y el PNV por medio de Jon Josu Imaz vienen revelando desde hace meses: que la negociación continuó hasta en vísperas de las recientes Elecciones autonómicas y locales. El País recurre este lunes al lenguaje gubernamental para justificar estos contactos y califica los encuentros como "toma de temperatura". Sin embargo, en el mismo informe firmado por Ernesto Ekaizer y J.M. Romero, se hacen eco de una confidencia inédita en España de "autoridades francesas" al semanario L'Express: en el verano de 2006, en plena fiebre negociadora de ETA y el Gobierno, "un alto responsable del Ministerio del Interior español" solicitó a sus corresponsales del Gobierno francés un número de teléfono "de urgencia" para ser utilizado como salvoconducto de emisarios terroristas en Francia.
El Gobierno español hizo uso por primera vez de esa "línea caliente" inmediatamente después de la detención de Jon Iurrebaso y Kepa Suárez el 29 de marzo de 2007, en la localidad francesa de Périgueux. Según El País, Iurrebaso llevaba encima una nota con tres números de teléfono; uno de ellos, corresponde a un alto cargo del Ministerio del Interior francés, el prefecto Christian Lambert, "en la práctica el número dos" de este departamento, según el diario gubernamental español.
El etarra declaró ante la juez Laurence Le Vert que los otros dos números anotados corresponden a teléfonos móviles de altos cargos del Ministerio del Interior español. Se trata de números de tarjetas pre-pago españolas que el juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, está ahora investigando, después de haber recibido una Comisión Rogatoria de su homóloga francesa. Del Olmo ha declarado secretas las actuaciones, según indica El País.
En este contexto, el Gobierno español activó por primera vez la "línea caliente" con el Ministerio del Interior francés, para pedir la liberación de Iurrebaso y Suárez, que un día después, el 30 de marzo, iba a reunirse con emisarios de Rodríguez Zapatero en Suiza, en uno de los varios encuentros que el Gobierno y ETA mantuvieron después del asesinato de Palate y Estacio en Barajas.
La respuesta del Gobierno francés fue negativa. "El problema", dice El País, "es que, en el momento de su detención, los dos etarras circulaban a borde de un coche con matrículas falsas y, además, uno de ellos iba armado. Ningún mecanismo de emergencia o salvoconducto podría nunca servir de protección para personas sorprendidas en delito flagrante en territorio francés". El PP ha insistido en que, ante este cúmulo de evidencias de negociaciones secretas y trato de favor a los terroristas por parte del Gobierno español, el presidente debe hacer públicas las actas de la negociación secreta con ETA.