....HISTORIA UNIVERSAL.... .....La actual persecución cruenta anunciada en el Apocalipsis y en Fátima..... .Hispanidad Futura.... ...CRISTIANDAD FUTURA.. ....Noticias.
Sudán del Sur llega a la libertad el 9 de julio de 2011
Antonio Gaspari/Zenit ReL 8.06.2011
El 9 de julio de 2011 en Juba, capital de Sudán del Sur, una declaración oficial sancionará la creación del 54° país africano. El Sur, cristiano y animista, oficializará la separación del régimen islámico del Norte.
La creación de Sudán del Sur es segura, pero está aún amenazada por enfrentamientos y focos de guerra civil. Entre las personalidades que están trabajando por la reconciliación destaca monseñor Cesare Mazzolari, desde 1999 obispo de la diócesis de Rumbek (Sudán del Sur) y desde hace treinta años misionero para el pueblo sudsudanés. Zenit lo ha entrevistado.
- Con la constitución de Sudán del
Sur, ¿qué cambiará para el pueblo y para la situación
geopolítica del Norte de África?
-La secesión de Sudán del Sur representa un objetivo de
libertad para un pueblo oprimido por más de veinte años de
guerra civil. Preveo una época de cristiandad que se
profundizará cada vez más. Este símbolo de libertad a la
africana, de libertad genuina fuertemente deseada, es visible
también en el Norte de África con las revoluciones que se han
sucedido en los últimos meses. Esto no significa que vaya a
haber divisiones también en otros Estados de África, pero
ciertamente el recorrido hecho por Sudán del Sur ha sido
apreciado y apoyado transversalmente en toda África.
- ¿Cuál es la posición de la Iglesia
católica? ¿Y de qué forma los cristianos cuentan con ayudar al
nacimiento y al desarrollo de Sudán del Sur?
-Para un país que tiene la tasa más alta de personas
analfabetas en el mundo (solo el 15% de los hombres y apenas el
9% de las mujeres sabe leer y escribir), ahora más que nunca
necesitamos formar la clase dirigente del futuro para que la
autodeterminación de este pueblo sea plena y madura, en el signo
de la esperanza y de una fundamental recuperación de la
identidad. Como Iglesia tenemos aún hoy una gran responsabilidad
en la construcción del nuevo Estado: debemos enseñar el arte
paciente del diálogo, de la comunicación y de la
reconciliación, para poner las bases de un nuevo país que a
menudo conoce sólo el camino de la violencia.
- ¿Cuáles son los proyectos
educativos para el desarrollo promovido por la asociación CESAR
que usted dirige? Y en particular ¿cómo piensa construir el
primer centro para la formación de profesores de Sudán del Sur?
-CESAR nació en el 2000 para buscar ayuda fuera de África, y
constituye un verdadero y propio enlace entre la misión y sus
donantes. Los fondos recogidos se utilizan en ámbitos diversos
según las necesidades del momento: de la pastoral a la
eduación, de la salud a las ayudas humanitarias, como está
documentado en el sitio www.cesarsudan.org. Actualmente estamos trabajando en la construcción de
un centro para profesores en Cuiebet, localidad a 80 km de
Rumbek. Una escuela formará cada año a 30 profesores capaces de
dar una instrucción básica a más de 5.000 niños en los
primeros cinco años de actividad. Llevar a término esta obra
requiere el compromiso de las instituciones internacionales.
Nuestro llamamiento se dirige a ellas para que puedan dar un
nuevo impulso a los proyectos en esta tierra martirizada por la
guerra civil y por la pobreza. Por eso apoyamos la creación de
una embajada italiana en Juba, que podría naturalmente poner en
marcha un cambio significativo en esta dirección.
- ¿De qué manera las instituciones
internacionales, los gobiernos y las Iglesias cristianas pueden
contribuir a la realización de los proyectos de desarrollo para
el Sudán del Sur?
-Por desgracia Sudán del Sur es el país más pobre del mundo:
el 90% de los habitantes vive con menos de un dólar al día. Sin
embargo, la superficie y el subsuelo de este país esconde
enormes riquezas por descubrir: petróleo, oro, maderas preciosas
como el ébano y la caoba. Faltan personas que sepan elaborar
esta riqueza para darla a conocer dentro y fuera de las fronteras
de Sudán del Sur. La idea de construir una carpintería va
precisamente en este sentido: invertir en Sudán del Sur, dando
la posibilidad a los sudsudaneses de trabajar los recursos que
ofrece la tierra.
- ¿Cuáles son las dificultades que
usted prevé encontrar? ¿Y cuáles los recursos humanos que
movilizar?
-No conseguiremos una integración inmediata, por lo que el Norte
y el Sur deberán aceptar ser pobres al menos otros diez años.
No hay hospitales, ni escuelas, ni fuentes de agua, ni
infraestructuras. Será necesaria la ayuda de la comunidad
internacional para alcanzar muchos de los objetivos que la
independencia traerá consigo. Los continuos ataques provocadores
del gobierno de Jartum, con la ocupación militar del área de
Abyei, disputada por los yacimientos petrolíferos de que
dispone, llaman claramente a la guerra. Pero el gobierno del Sur
está reaccionando a las provocaciones haciéndolas caer en el
vacío. La atmósfera por tanto no es de lo más sereno, a pesar
de lo cual estoy convencido de que el pueblo está decidido a la
independencia, y el soportar silenciosamente al gobierno de
Jartum es una demostración de ello.